Descripción
La Casona de Doña Petra se encuentra en Villarmentero de Campos, en plena ruta del Camino de Santiago (Camino Francés), entre las localidades de Frómista y Carrión de los Condes. Se ubica en un edificio histórico con gran valor patrimonial, ya que fue un antiguo hospital de peregrinos del siglo XVI (o XVIII según algunas fuentes), rehabilitado conservando elementos tradicionales como la piedra, la madera y el adobe.
El establecimiento funciona como hotel rural y tiene una capacidad total para unas 26 a 30 personas. Cuenta con un total de 11 o 12 habitaciones con las siguientes tipologías:
Habitaciones Dobles: La mayoría de las estancias, equipadas con dos camas individuales o cama de matrimonio.
Habitaciones Triples: De unos 30 m² con tres camas individuales.
Habitación Cuádruple: Un espacio de 40 m² con cuatro camas individuales, ideal para familias o grupos de peregrinos.
Todas las habitaciones disponen de baño privado, televisión de pantalla plana, calefacción y, en el caso de las situadas en la planta superior, ventanas en el techo que permiten observar las estrellas.
Entre sus instalaciones y servicios principales destacan:
Gastronomía: Ofrece desayunos continentales y cocina tradicional castellana para comidas y cenas bajo petición previa. También dispone de un bar (con zona de bar en la piscina).
Zonas comunes: Cuenta con varios salones acogedores, uno de ellos con chimenea y televisión de gran formato, además de una biblioteca y una cocina común para huéspedes.
Exteriores: Dispone de una terraza, zona de barbacoa, jardín y una piscina al aire libre estacional.
Actividades: Ofrece servicio de alquiler de bicicletas, información turística y actividades organizadas como piragüismo, senderismo, equitación y clases de labores agrarias.
El hotel dispone de conexión WiFi gratuita en las zonas comunes y aparcamiento privado gratuito. Es un espacio libre de humos y, a diferencia de otros alojamientos rurales, no admite mascotas. El horario de recepción suele ser de 24 horas y el entorno es especialmente valorado por su tranquilidad y la ausencia de contaminación lumínica. Se encuentra a unos 67 km de Burgos y a unos 88 km del Aeropuerto de Valladolid. (o XVIII según algunas fuentes), rehabilitado conservando elementos tradicionales como la piedra, la madera y el adobe.
El establecimiento funciona como hotel rural y tiene una capacidad total para unas 26 a 30 personas. Cuenta con un total de 11 o 12 habitaciones con las siguientes tipologías:
Habitaciones Dobles: La mayoría de las estancias, equipadas con dos camas individuales o cama de matrimonio.
Habitaciones Triples: De unos 30 m² con tres camas individuales.
Habitación Cuádruple: Un espacio de 40 m² con cuatro camas individuales, ideal para familias o grupos de peregrinos.
Todas las habitaciones disponen de baño privado, televisión de pantalla plana, calefacción y, en el caso de las situadas en la planta superior, ventanas en el techo que permiten observar las estrellas.
Entre sus instalaciones y servicios principales destacan:
Gastronomía: Ofrece desayunos continentales y cocina tradicional castellana para comidas y cenas bajo petición previa. También dispone de un bar (con zona de bar en la piscina).
Zonas comunes: Cuenta con varios salones acogedores, uno de ellos con chimenea y televisión de gran formato, además de una biblioteca y una cocina común para huéspedes.
Exteriores: Dispone de una terraza, zona de barbacoa, jardín y una piscina al aire libre estacional.
Actividades: Ofrece servicio de alquiler de bicicletas, información turística y actividades organizadas como piragüismo, senderismo, equitación y clases de labores agrarias.
El hotel dispone de conexión WiFi gratuita en las zonas comunes y aparcamiento privado gratuito. Es un espacio libre de humos y, a diferencia de otros alojamientos rurales, no admite mascotas. El horario de recepción suele ser de 24 horas y el entorno es especialmente valorado por su tranquilidad y la ausencia de contaminación lumínica. Se encuentra a unos 67 km de Burgos y a unos 88 km del Aeropuerto de Valladolid.